Un saludo de los Niños del más allá Jaqueline Palus ISBN: 9 8493147778 "Soy Pedro, de España. Vuelvo del mar. Suelo mirar el mar. Me acuerdo del viejo barco de la playa. No lo utilizaba nadie. Lo cogí y me fui solo sobre el agua. Iba remando, pero en un momento dado ya no avanzaba. Reme mucho. De repente, había olas tan grandes que se volcó el barquito. Me caí al mar, como dentro de un agujero negro, me sentí atraído y vi una luz. Me hacía gracia el poder estar allí sin estar mojado".
El guía: "Pedro pensaba encontrar a su padre que se marchó a pescar con su jefe por la mañana. Se encontró con su otro Padre".
"No es fácil explicar esto. De noche soñamos en la Tierra. Nos cuesta explicar al despertarnos las situaciones en las que nos hemos encontrado. Los lugares, las cosas, las personas no tienen el mismo valor. Aquí es casi la misma cosa. Tenemos la impresión de haber soñado por un momento que vivíamos de un modo diferente. Es nuestro paso, o algunos de nuestros pasos, por la Tierra. Por razones bien precisas, nos acordamos muy bien de los detalles. Otras veces nos los borran para nuestro bienestar. Por ejemplo: si nuestro paso ha sido difícil, nos hacen un favor. Más tarde podemos volver a ver esas imágenes, pero no sufrimos por ello. Es como si fuera simplemente una película que pasa delante de nuestros ojos. Somos espectadores, ya no somos actores. Si en esa película vemos a nuestra familia triste, también estamos tristes nosotros: ellos piensan que no vivimos, o que estamos en otro sitio. Pero ¿dónde? Son infelices con este desconocimiento. Queremos decirles que estamos muy cerca de ellos. Algunos sienten nuestra presencia o nos oyen, incluso nos ven. Piensan que nuestra ausencia les vuelve locos y lloran. Queremos que abran sus corazones. Que estén muy atentos a lo que queremos decirles y enseñarles. Les tocamos suavemente. Algunos nos sienten. De repente, se ponen a pensar con su mente y empiezan a llorar. Queremos decirles que estamos allí, cerca de ellos, y que preferimos verles sonreír cuando piensan en nosotros. Aceptad este saludito del Más Allá y rezad para darnos las gracias por nuestra visita. Os sentiréis más ligeros y nosotros nos marcharemos con el corazón contento. Muchas veces os vamos a ver sin darnos a conocer porque de lo contrario, seguro que os ponéis a llorar. Lo que queremos es acercarnos más a menudo. Si os vemos felices, es una gran alegría para nosotros. Nos quedamos con vosotros en vuestro trabajo, os ayudamos en vuestros trámites, felices de trabajar con vosotros. Si estáis siempre tristes no nos acercamos a vosotros. Vamos hacia los que saben, los que rezan y los que, a pesar de los incidentes de la vida terrestre, permanecen alegres pensando en nosotros". Pedro: "El Más Allá me ha encargado una misión muy especial: transcribir este dictado palabra por palabra. Alguna vez he escrito las palabras tal y como las he oído, sin conocer su continuación. Ha sido corregida la ortografía. Pido al lector que haga lo mismo que he hecho yo, es decir, respetar los mensajes como nos los han dado. Conforme iba oyendo estos mensajes, me ha sido dada la posibilidad de ver escenas del paso de los niños al otro lado. He visto la belleza de los paisajes, sus colores, su esplendor. He oído la música celeste. Los niños estaban tan bellos en ciertos momentos, tan desbordantes de felicidad, que las palabras no pueden traducir exactamente todo lo que he visto. Quizá por esa razón era necesario que tuviera que escribir únicamente las palabras que oía. Si acepté humildemente, esta misión fue pensando en todos los que no tienen la posibilidad de ver y oír a los que estan en otro plano, y que sufren esta separación. Espero que este libro pueda ayudarles a comprender mejor lo que llamamos "la muerte", que sólo es el nacimiento hacia un nuevo mundo. Que la paz esté en todos los corazones. Este libro conmoverá a algunos paises, pero no te preocupes, porque estamos aquí para ayudar a los que sufren. Hay que encontrar de nuevo la paz y la felicidad en todos los corazones que sufren. Se reserva la primera parte a los niños, pero llegan los adultos como niños. Muchas veces se encuentran en la misma situación. La meta del libro es ayudar a los padres que hayan perdido a un hijo. Otros libros hablan de nuestro mundo pero, en éste, son los niños quienes han querido «ayudar a sus padres»".
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